
Para muchos el mejor clásico del país es el de Rosario, aquel que disputan Rosario Central y Newell´s Old Boys. El derby de la Chicago Argentina tiene varios condimentos especiales, como su gente y la paridad entre ambos equipos.
El problema muchas veces surge de lo que se ve en el campo de juego, muy lejos de lo esperado. Pero este encuentro fue la excepción, con una gran victoria de Central por 4-1 en el Gigante de Arroyito.
Si bien fue un partido en el cual al local le salieron todas, también hay que mencionar que fue claramente superior a Ñuls. Con un gran match de las 2 figuras más importantes de Central, como lo son el “Chacho” Coudet y el “Kily” González (foto de arriba), quienes convirtieron el primer y el último gol del encuentro, respectivamente.
Otro de los jugadores que se destacó en el clásico fue Paulo Wanchope (si, ya se, yo lo critiqué cuando empezó el campeonato). El costarricense aprovechó que Justo Villar no pudo contener un disparo de Coudet, para marcar el segundo tanto del partido.
Central empezaría a definir el pleito en el primer tiempo con un golazo de Marco Ruben, quien en el tercer tanto arrancó casi desde la mitad de la cancha luego de aprovechar un error de Marco Ruben.
Lamentablemente también hay que mencionar algo que sucede constantemente en el clásico rosarino: la violencia.
En esta ocasión fue la policía tirándole tiros a los hinchas de Newell´s. Se pudo también ver a un oficial riéndose cuando le apuntaba a los simpatizantes leprosos. Por el bien del fútbol y de los hinchas, esperemos que esta persona no este más en un estadio.
# Una goleada sellada con fútbol y corazón.
Fotos: Olé.














