Generalmente suelo apreciar la buena pluma de Roberto Perfumo en Olé, pero acabo de leer un artículo suyo que no puedo dejar de reprobarlo.
En la nota el ex futbolista de la Selección manifiesta que no quiere más jugadores simulando faltas, ni futbolistas que pidan perdón a un ex club por un gol y tampoco jugadores que expresen sus deseos de irse a otro club (en lo único que coincido).
A su vez, el tercer párrafo comienza así: “Es tan importante la campaña de Olé, como abarcativa. Hoy voy a hablar del jugador. Pero también tenemos el técnico de Olé bajo el brazo. El dirigente de Olé bajo el brazo. El periodista deportivo de Olé bajo el brazo……”. Es increíble que Perfumo siempre hable de los códigos en el fútbol, pero que después él mismo no se canse de hacer publicidad para el medio en donde trabaja y especialmente con la promoción del matutino “Hombre de Olé bajo el brazo”.
Con respecto a sus quejas, vayamos por parte.
No está bien que los futbolistas simulen, pero habría que preguntarle a Perfumo si no gritó el gol con la mano de Maradona a los ingleses. Para justificar esto, en una línea escribió: “Se levantan rápido, aunque estén fracturados”, en una clara actitud autoritaria sin sentido.
Además, el “Mariscal” se pregunta: “¿debe gritar sus goles contra un club del cual ha sido echado a patadas en el culo? Sí. Absolutamente”. Lo que se olvida de aclarar es cuando un jugador se va como ídolo de un equipo y que por respeto, en una acción correcta, no le festeja el tanto a su ex club.
Para terminar, expresó: “Campeón de la play es otra gilada. El hombre jugador de Olé bajo el brazo no es boludo”.
Roberto, un hombre de Olé bajo el brazo no dice tantas boludeces.






