¿Quién fue el principal acusador? ¿Cuál es la escudería que mejor queda parada ante esta sanción? En ambos casos la respuesta es la misma: Ferrari.
Por otra parte, la pena tiene un punto oscuro. Se sanciona al equipo angloalemán, pero los pilotos quedan inmunes, cuando se comprueba que no se respetó la ley por un correo electrónico entre Fernando Alonso y de la Rosa (piloto suplente). ¿Acaso el español y Hamilton no sacaban provecho de la información del rival?
No está mal la sanción. Pero seamos sinceros, espionaje en la F1 hubo, hay y habrá, no es nada nuevo lo que sucedió. Entonces, si se sanciona a uno que no respeta la ley, hay que sancionar a todos lo que hicieron lo mismo.
Es lamentable también el patriotismo que realizan los medios europeos. En España se defiende a raja tabla al asturiano “no me pidan que sea simpático” Alonso, mientras que en Italia dicen que la sanción fue leve y se olvidan de todos los favores que siempre tiene Ferrari.
En la Argentina la balanza de la justicia siempre se inclina para los que tienen poder. En la máxima categoría del automovilismo, también.
# McCaren.
